Un nuevo “Tinder laboral” hecho en Argentina quiere conquistar la región

Tres emprendedores locales de menos de 25 años, con empresas de primera línea como “partners”, apuntan a resolver el problema del spam en el mercado de trabajo con un ambicioso objetivo: ser los primeros en llevar esta tecnología a toda Latinoamérica.

Todos los datos indican que la actividad de búsqueda de empleo y de talentos abandona progresivamente las páginas web para asentarse en plataformas móviles.

En ese marco, un grupo de emprendedores argentinos menores de 25 años ya buscan hacer punta en este negocio con un nuevo “Tinder laboral” hecho en la Argentina.

Con un esquema similar al de la popular aplicación de citas -donde los usuarios reciben sólo propuestas de candidatos que cumplen con sus requisitos y se encuentran en zonas próximas- los fundadores de Labura.me quieren llevar esa experiencia lúdica y cercana a los Millennials al mercado de trabajo.

Este segmento etario (los nacidos entre 1981 y 1995) que ya no usa emails ni atiende llamados incluso en su celular, será clave para el desarrollo de esta aplicación.

A una semana de su lanzamiento para iOS y Android, Labura.me ya facilitó que 200 jóvenes consiguieran entrevistas en empresas de primera línea.

Según dijo a este medio el CEO de la empresa, Ignacio Siccardi (egresado de la Universidad Torcuato Di Tella, de 23 años de edad) los colegas emprendedores y potenciales inversores con los que empezaron a reunirse en febrero les anticipaban él y sus socios -los expertos en Ciencias de la Computación, Guillermo Saracco, (Northeastern University) y Francisco de Monasterio (Universidad de Buenos Aires)- que el principal desafío sería cautivar un volumen atractivo de usuarios.

Y sin embargo en la startup no consideran que esto vaya a ser un problema, al ver el crecimiento exponencial de la plataforma que tiene inmediata aceptación en todos lados.

Incluso durante la realización de esta entrevista de iProfesional en un moderno café de Palermo, extraños que escuchan casualmente la conversación se acercaron al joven CEO para consultar cómo sumarse.

Los fundadores de Labura.me se conocen del colegio secundario, pero se reencontraron hace poco, luego de haber terminado sus estudios superiores.

Se unieron detrás de esta idea al detectar que la tarea de “encontrar laburo” no era solo compleja y aburrida para los aplicantes de su edad, sino también para los seleccionadores.

“Terminé la facultad, salí a buscar trabajo y me encontré con una pared. Y en cualquier asado con amigos veíamos que les pasaba lo mismo, que no les contestaban los emails y quedaban estancados en los procesos”, describió Siccardi.

Por otra parte, entendían que las áreas de Recursos Humanos de las empresas estaban “colapsadas”.

Así es que Labura.me apunta a resolver el problema del “spameo” de CV con el que diariamente se encuentran esos reclutadores, que reciben miles de hojas de vida por cada búsqueda publicada.

Realizar un correcto “filtrado” de esa cantidad de información les lleva tiempo y esfuerzo, por lo que deben revisar múltiples currículum que no cumplen con sus requisitos y nunca llegar a los potenciales candidatos ideales para el puesto (“perfect match”)

“Publican una búsqueda, les llegan 8000 CV y alguno que otro sirve, pero está 4000 en la lista y nunca llegan a él. Quizás aplican un ingeniero y un chef al mismo puesto, que es una búsqueda de marketing”, bromeó al respecto Siccardi.

Quizás por eso ya empresas como Banco Galicia, Techint, Mercado Libre, Despegar.com o PwC, entre otras, ya respaldaron el proyecto sumando a la plataforma sus avisos.

De hecho, las compañías fueron las primeras en apoyar el emprendimiento. “Sabíamos que ese era el primer paso, porque muchas startups se enfocan en desarrollar el producto y luego caen porque les cuesta conseguir clientes”, reflexionó Siccardi.

En ese marco, el lanzamiento se realizó con diez grandes empresas y sus búsquedas en cinco áreas que, de acuerdo a Labura.me, concentran el 60% de la oferta laboral en la Argentina: administración de empresas, contador público, marketing, ingeniería industrial, economía.

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Eficacia comprobada

El modelo de Labura.me no es nuevo sino que sigue en la misma tendencia de aplicaciones como Switch o Jobr.

“Incluso en esos casos, son tecnologías que son bastante nuevas en el mundo y no hay nadie por ahora que lo haya hecho en la región“, afirmó Siccardi.

Explicó que la diferencia con esas plataformas es que no se envían a los candidatos búsquedas masivas ”levantadas” de los principales portales de empleo como sucede incluso en LinkedIn.

“Nosotros enviamos búsquedas y candidatos a medida. No te llega un aviso si no cumplís los requerimientos mínimos; por lo tanto nunca llegan tampoco perfiles de candidatos que no sirven”, aclaró el CEO.

En el caso de la aplicación argentina, la inscripción se puede hacer a través de los datos básicos del perfil de Facebook del usuario, a los que deben sumar información sobre sus estudios y profesión.

A partir de ello el suscriptor empieza a recibir en su celular propuestas de trabajo ajustadas a su perfil y ubicación.

Así como en Tinder, puede revisarlas en su tiempo libre y decidir con un movimiento de pulgar si las descarta o les da un “Me Gusta”.

Si la empresa coincide y también le da “Me Gusta” al perfil, ambas partes acceden a un chata través de un mensaje por WhatsApp para continuar en contacto.

Al igual que en Tinder, si el reclutador no está interesado, el candidato no se enterará qué pasó con la búsqueda. Y en caso de iniciar el proceso de selección y quedar en el camino, también recibirán un mensaje, en lugar de quedarse con la angustia de no saber cómo terminó.

Esto último impide también la práctica de “ghosting” de parte de las empresas, que pueden cortar la comunicación con el postulante sin dar explicaciones, como sucede con las parejas que se forman en Tinder.

Siccardi, sin embargo, duda que las compañías emprendan esas prácticas con personas que cumplen sus requisitos: “Las empresas entienden que tienen que tener una buena relación con el candidato, porque hoy quizás no lo toman pero dentro de unos años podés volver”.

La aceptación de este tipo de herramientas por parte de los usuarios, podría decirse que cuenta con eficacia comprobada por estos antecedentes internacionales.

Es la metodología de monetización de esta plataforma argentina la no está definida aún y los tres emprendedores barajan varias opciones.

“Hay dos grandes desafíos para cualquier empresa. El primero es que la gente se enamore de tu producto y lo use. El segundo viene después y es cómo monetizarlo. Si la gente lo usa y los chicos están contentos, hay múltiples formas de obtener una rentabilidad“, afirmó el administrador de empresas de UTDT.

Por lo pronto, la suscripción por parte de los candidatos es gratuita, y la de las empresas también, aunque solo por seis meses en ese último caso. Es decir, podrán testear gratis la herramienta y definir si les resulta útil antes de comenzar a abonar por ella.

Antecedentes y ambición regional

También en la Argentina hubo intentos de subirse a esta moda de los “Tinder laborales”. Sin ir más lejos, uno de los principales “players” del mercado de avisos de empleo, Bumeran, lanzó el año pasado un portal similar, bautizado UBit, que se especializaba sólo en búsquedas de personal para áreas IT.

En ese caso, los candidatos indican por cuánto dinero están dispuestos a cambiar de trabajo y sobre ese dato las empresas le acercan propuestas. A partir de eso, el profesional elige o rechaza la propuesta.

Otro antecedente activo es el de la comunidad de talento freelance, Nubelo, que lanzó en enero una aplicación similar con la que los usuarios pueden aceptar o descartar con un click invitaciones a entrevistas de trabajo.

En ese caso, lo que sucede es que cuando una propuesta es publicada en esa plataforma, la misma encuentra un “perfect match” dentro de sus miles de usuarios y les envía a esos candidatos la opción. Allí se publican cerca de 2.000 ofertas de trabajo por mes, tanto para América Latina como para España.

En Labura.me no temen a esta competencia. De hecho consideran que muchas alternativas están “quedadas” o desactualizadas. Además algunas reciben múltiples comentarios negativos en las “reviews” de los usuarios.

Los jóvenes emprendedores no temen incluso meterse con los grandes: “LinkedIn es una plataforma muerta, vas a la home y te muestra noticias viejas, envían ofertas de trabajo que no tienen que ver con tu perfil y te llena de emails”, dijo Siccardi.

Así es que el objetivo a largo plazo es ser la primera plataforma de este estilo en Latinoamérica, y el plan incluye una rápida salida fuera de las fronteras de la Argentina que se produciría entre seis meses y un año después de lanzar oficialmente la aplicación.

Para ello, ya cuentan con potenciales inversores de larga trayectoria en el mercado de recursos humanos del país, al cual quieren sumar al proyecto sobre todo para contar con su “know how”.

laburameazul

Fuente: iProfesional

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